El estrés puede pasar factura
02/02/2018
La psicología define el estrés como la respuesta del sistema nervioso a un acontecimiento o a una situación que se percibe como una amenaza. El cuerpo humano responde a estas situaciones activando el sistema nervioso y algunas hormonas. Todos estos cambios físicos preparan a la persona para reaccionar rápidamente y eficazmente cuando siente tensión emocional.
Toda persona, a lo largo de su vida, dispone de una cierta capacidad de adaptación para hacer frente a su entorno, y esta cantidad de estrés puede considerarse normal. Un poco de estrés de este tipo te puede ayudar a estar atento, listo para hacer frente a cualquier reto. Después, el sistema nervioso vuelve a su normalidad, preparado de nuevo para responder cuando sea necesario.
Las personas que están pasando por una sobrecarga de estrés muestran algunos de los siguientes síntomas:
- Ansiedad o ataques de pánico.
- Constante presión y confusión.
- Irritabilidad y melancolía.
- Síntomas físicos: problemas estomacales, dolores de cabeza y dolores de pecho.
- Reacciones alérgicas: eczema y asma.
- Problemas de sueño.
- Beber y comer en exceso, fumar o usar drogas.
- Tristeza o depresión.
¿Qué se puede hacer para eliminar el estrés?
El mejor método para hacerle frente es aprender a manejar el estrés que acompaña cualquier reto; ya sea bueno o malo. Intentar no sobrecargar tu tiempo con actividades, dormir bien, ser realista y no tratar de ser perfecto, cuidar tus pensamientos, realizar deporte o aprender a relajarte son algunas de las prácticas que pueden ayudar a controlarlo.
La línea divisoria entre el estrés saludable y el nocivo es muy sutil. La mitad de las personas que sufren estrés de manera frecuente o continua acaban desarrollando una enfermedad física y problemas psíquicos o emocionales como ansiedad o depresión. Por eso, si no eres capaz de manejar el estrés, recurre a una ayuda profesional.